viernes, 23 de noviembre de 2012

SI SABES EXPLICARLO...


SI SABES EXPLICARLO... 

Querido lector: 

te propongo unos autoejercicios:

Explícate a ti mismo qué es una nube. http://es.wikipedia.org/wiki/Nube 
Explícate a ti mismo qué es un coche.  http://es.wikipedia.org/wiki/Coche 
Explícate a ti mismo qué es una igualdad y qué es una ecuación...
Explícate a ti mismo qué es un poema y en qué consiste una rima...
Explícate a ti mismo qué es la razón, el amor, la ética,...
Explícate a ti mismo la teoría de la relatividad...

ojo, la wiki es útil, no omni..., 

...


Para dejar las cosas claras: me gustan las clases participativas, en las que los alumnos preguntan y yo les pregunto a ellos.

Para ser honesta: soy de las que acabo las frases de todo aquel que se queda enganchado un segundo,...,  incluso a veces antes de que se enganchen. 

Para ser sincera: intento corregir ese impulso.

Así que, como ejercicio diario me propongo en cada clase esperar a que mis alumnos contesten aquello que les he preguntado, sin interrumpirles y sin acabar sus frases y razonamientos.  Y por supuesto dejar que acaben la pregunta...

Y ese tiempo que me doy a mi misma me descubre muchas otras cosas...

.- ¡¡¡es que no se como decirlo!!!
.- ¡¡¡es que no me sale!!!
.- Yo lo entiendo, pero no sé explicarlo.

¿A alguien le suenan esas frases?

Armada hasta los dientes con toda la paciencia que mi ser consciente es capaz de soportar, escucho las respuestas a las más diversas preguntas que hago a mis alumnos y que se hacen entre ellos. Y continuamente observo el mismo esquema:




No hace falta ser profesor para haber experimentado situaciones similares y seguro que si lo eres (profesor), estimado lector, podrás corregir, aumentar y poner miles de ejemplos que básicamente estarían en la línea de este esquema. 


¿A qué me lleva todo esto?, pues ahora lo sé: al ciclo de Kolb.




Es importante que el alumno experimente: cuando la emoción forma parte del aprendizaje la motivación es mayor.

Es fundamental que el alumno reflexione sobre su aprendizaje, en realidad es la fase en la que se aprende por uno mismo.

A partir de aquí, lo que hacemos los profesores es conceptualizar (en realidad nos encanta)y aplicar,... y si hasta aquí todo ha ido bien, la última fase se consigue: nuestros alumnos aprenden....pero ojo, no sólo porque nosotros les hayamos enseñado, sino porque ellos han aprendido por sí mismos.

Así que, cuando al día siguiente se revise el trabajo, cuando pregunte en clase: si el alumno ha estudiado, el alumno responde.




... ES QUE LO HAS ENTENDIDO (solo te falta estudiarlo)

sábado, 13 de octubre de 2012

RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS (3)


... Y llegados a este punto, he de decir que una de las personas de las que más aprendo es el autor de esto:


http://fisicacf.blogspot.com.es/2012/07/que-distancia-puede-superman-patear-un.html


No sé en cuantos años lo conseguiré pero llegará el día en que los alumnos de física de 2º de bachillerato que aprendan conmigo serán capaces de hacerlo.

Saludos
Fanny

domingo, 7 de octubre de 2012

RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS (parte 2)


...

Es duro darte cuenta de que en realidad tus alumnos no aprenden lo que pretendes enseñarles. Pero lejos del desánimo, la profesión exige tenacidad y la vocación la proporciona. Así que allí me tienes, con mis chicos en la clase de 4º de ESO dispuesta a demostrar que el razonamiento y los principios fundamentales de la ciencia nos llevarán a la resolución de cualquier problema (resoluble claro).

Es una suerte que a esas edades aun no son todos lo suficientemente autónomos como para dudar de lo que un profesor dice en clase, así que, más o menos se consigue el objetivo.  Pero de nuevo y vuelvo a no saber el motivo, en el siguiente curso vuelven a dudar. Y volvemos a las mismas preguntas, pero ya con otro matiz porque ya se saben más mayores y se cargan de razones, más aun cuando las notas no acompañan, porque la culpa ya se sabe siempre de quien es.

La cuestión es, al fin y al cabo, algo por lo que yo también pasé: si tienes los datos buscas la fórmula que más se adecue y si además incluye la incógnita del problema y la solución es inmediata mejor que mejor.



Pero los alumnos aun han de aprender y estamos en ello ¿no? El problema viene cuando además los maestros y profesores están por la labor, la de dar las cosas hechas,... Y es que es difícil desprenderse de lo que uno ha aprendido a lo largo de los años y me duele decirlo, pero no recuerdo haber aprendido (¿intentó alguien enseñarme?) a resolver problemas, pero de verdad, hasta que me matriculé en la universidad y más tarde en los cursos de didáctica de las ciencias.

Y de nuevo, luchadora incauta por naturaleza, me lanzo de cabeza a argumentar y claro, convencer al profesorado de cómo se resuelve un problema:

“- ¡¡¡¡que los datos no son importantes, que da igual si hay 50 caramelos o 100, lo que importa es la operación matemática!!!!
-  ”...pero poner los datos les (los alumnos) ayuda.
-  ¿a qué?
-  A saber que tienen que hacer, a ser ordenados,...
-  ¿seguro? ¿no tendrían que hacer lo mismo si hubiesen distintas cantidades en los datos?”




Y se prolongan las discusiones, cada cual atrincherado en su lado del campo de batalla...

Y cuando por fin creo que veo la luz del sol a través del clamor y del fuego,...por partes… Llega un día un experto en Didáctica. Sesión de trabajo: metodologías y en la pantalla un listado de métodos de trabajo en el aula, preguntamos y se nos explican. Y allí en un rincón, RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS,  mi gran oportunidad, levanto el brazo y pregunto por ese método... y cual es mi sorpresa cuando la respuesta que recibo es: “consiste en resolver problemas, como los de toda la vida...”